Como no podía ser de otra forma,
el Desempleo y la Tasa de Paro española,
es uno de los problemas macroeconómicos
que más nos preocupa en la actualidad.
Según los últimos datos del INE publicados a finales de enero de
2014, en el cuarto trimestre de 2013 el paro se sitúa en 5.896.300 personas,
siendo la tasa de paro en el 26’03% (25’31% en hombres y 26’87% en
mujeres).
Esta desorbitada tasa de paro nos indica que de las 22.654.500 personas de población activa (personas en edad de trabajar y que quiere trabajar), el 26’03% de ellas no trabaja, que si calculamos, son los 5 millones de personas nombrados con anterioridad. Además, por diferencia obtenemos que la población ocupada en España es de 16.758.200 personas.
¿Qué
podemos hacer frente a esta situación de destrucción y no creación de empleo en
España?
Ante esta situación podemos
observar diferentes patrones de actitud, por llamarlo de alguna manera:
- En primer lugar, tenemos al grupo de jóvenes cualificados que se van al extranjero en busca de oportunidades, hecho conocido como fuga de cerebros.
- En segundo lugar, ha aumentado el empleo no remunerado en los jóvenes. Este tipo de empleo es demandado por las empresas en forma de petición de becarios a los que se les da la oportunidad de adquirir experiencia y mejorar su currículum.
- En tercer lugar, encontramos también en nuestra sociedad un gran número de desempleados que optan por seguir enriqueciendo su formación.
- En cuarto lugar, observamos, por desgracia, situaciones de absoluto desespero cuando los parados consideran que ya han hecho todo lo que está en sus manos y siguen sin encontrar trabajo.
- Pero, en último lugar, y no por ello menos importante, comienza a destacar un nuevo tipo de perfil profesional: el emprendedor.
Es importante subrayar esta tendencia al alza en lo referente al
emprendimiento. ¿Por qué no? Si no encontramos trabajo por cuenta ajena, y
tenemos una idea de negocio en la mente, es el momento de lanzarse a por ella e
intentar buscar una solución que sí está en nuestras manos al desempleo actual.
Según la revista "Emprendedores", las cifras demuestran que las altas
de autónomos ya no se concentran solo en el sector del comercio, si no que aumentan las altas en actividades
profesionales y en especial en educación, actividades sanitarias e información
y comunicación.
En palabras de Celia Ferrero, vicepresidenta de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos, “emerge de una forma muy importante el sector de
profesionales, gente con muchísima más formación que antes. Está cambiando
nuestro dilema productivo. Va a haber una oferta de servicios y productos más
cualificados, más innovadores o basados en las nuevas tecnologías”.
Este auge de la cultura
emprendedora está suscitando un debate
ante la idoneidad o no de extender el emprendimiento y la posibilidad de
supervivencia de estas nuevas empresas; pero en mi opinión, la situación
actual nos fuerza a que si de verdad tenemos un buen proyecto en mente intentemos llevarlo a cabo, hagamos algo
que nos haga felices, intentémoslo al menos, no tengamos tanto temor al fracaso…
Aunque tampoco hay que confundir emprender con lanzarse a una piscina sin agua,
es necesario elaborar unos estudios previos y analizar la viabilidad del
proyecto.
Pero eso ya lo veremos más adelante,
de momento, lo primero que necesitamos es una idea, tanto si ya la tienes, como
si no… ¡comienza a pensar!
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| Imagen: Mr. Wonderful |
